jueves 16 de octubre de 2008
jueves 2 de octubre de 2008
Babylon
Un título alternativo a este post que pasó por mi cabeza fue: "Como cagarse en el cine de Ciencia Ficción y salir impune"; aunque finalmente me decanté por lo evidente, y coloqué el título de la abominación que ayer tuve la inconsciencia de ver en el cine. Permitan que comparta un poco de mi dolor con ustedes niños, niñas y otros híbridos con estilo de vida difuso.
NOTA: Debido a la extensión y caos de mis recientes simulacros de reseña cinematográfica, he optado por dividir en secciones este tipo de post a partir de ahora.
TRAILERS PREVIOS
Como proféticos preliminares a lo que ha resultado ser una nueva ICV (inmolación cinematográfica voluntaria), los amigos de la distribuidora tuvieron a bien escupirnos en la cara los siguientes trailer:
- DISASTER MOVIE: nuevo esperpento de la virtual franquicia "Loquesea MOVIE", parodiando esta vez películas como: Juno, Sexo en Nueva York, El Día de Mañana o Iron Man (malditos sean por esta infamia). Sin comentarios. Vean ustedes mismos.
- OUTLANDER: Prescindible producción que implica conceptos tan dispares como: vikingos, dragones y extraterrestes personificados por Jim Caviezel (el de la Pasión de Cristorrrr).
SINOPSIS
Babylon (Babylon A.D. 2008), cuenta la historia de Toorop, un mercenario duro entre los más duros, al que se le encarga la misión de escoltar hasta la ciudad de Nueva York a una jóven misteriosa -y de mirada de oveja descolocada- llamada Aurora. Durante el camino, este soldado curtido en mil batallas (o eso nos quieren hacer creer a base de tatuaje y cicatriz) descubrirá que Aurora encierra un secreto que puede cambiar el mundo para siempre.
ACTORES
En el apartado de actores, encontramos a Vin Diesel en el papel de Toorop. ¿Qué decir de este increíble actor de raices shakespearianas, el cuál ha conmovido a medio mundo con memorables películas como A Todo Gas (The Fast and The Furious. 2001), xXx (2002) ó Un Canguro Superduro (The Pacifier. 2005) ?
Si usted querido/a amigo/a lector/a está de acuerdo con el anterior párrafo, le conmino a abandonar para siempre la lectura de este blog. Los que después de haber leído el último párrafo crean que viejuno ha perdido para siempre el buen gusto cinematográfico, pueden quedarse.
Como iba diciendo, Vin Diesel se mantiene en su línea: un tipo con pocas luces, pinta de presidiario y del que no se puede esperar otra cosa que un diluvio de testosterona entre desconcertantes frases de chulo matón. La mitad de espectadores que compartían sala conmigo eran fieles seguidores de la obra de Diesel, a juzgar por las bobaliconas risas y gruñidos de homínido que emitían tras cada: "Voy a matarte", "Si me engañas te encontraré",... amén de otras muchas frases cortas, amenazantes y fáciles de asimilar a oídos del homo habilis. La iglesia de Vin Diesel gana más adeptos casa día. No en vano, tengo entendido ya se le ha encumbrado como patrón de algunos pueblos y pedanías cercanos a Murcia.
En el papel de Aurora, la niña-jóven -y a quien parece que le inyectaran colágeno en los labios entre escena y escena- encontramos a una tal Mélanie Thierry, a quien conocen los amantes del -normalmente pretencioso y soporífero- cine francés.
Como carabina y guardiana de la virtud de esta narcotizada moza, está Michelle Yeoh (apellido que pronunciado correctamente, suena como el aullido de un gato tras pisarle la cola), en el papel de una monja que predeciblemente sabemos que es experta en kung fu. La cara de la Yeoh! es reconocible por estar encasillada en papeles que impliquen: ser china, talludita y saber kung-fu. Como ejemplo, podemos verla en esa poetíca evocación de gente peleando encima de árboles que es Tigre y Dragón (Wo hu cang long. 2000), o más recientemente en La Momia 3 (que ya comenté en mi repaso veraniego).
Todo esto en cuanto al casting "principal". Sin embargo la película cuenta con algunas caras conocidas en papeles secundarios como el gordaco Gèrard Depardieu (que tiene que salir en toda película francesa, según establece la constitución de esos comedores de queso) en el papel de un hiperbolizado mafioso ruso/serbio llamado Gorsky, ó Charlotte Rampling, quien me da "cosica" desde su genial actuación en la desconcertante Lemming (2005), interpretando en esta ocasión a la líder de una secta religiosa y aparentemente forrada (Cienciología STYLE!!).
GUIÓN (No se desvelan detalles relevantes de la trama, aunque sí una historia hipotética del proceso de escritura del guión)
No hay nada peor que escribir un guión sin tener las ideas claras; Babylon es una muestra perfecta de ello.
Una historia que a priori parece buen material para hilar una película entretenida, se convierte de golpe y porrazo en un crisol de conceptos vistos en muchas otras películas del género, cortados y pegados con prisa, y sustentados por una interpretación mediocre. El resultado final no es ni una cinta de ciencia ficción, ni una película de acción; simplemente un desfile absurdo de imágenes confusas (las escasas escenas de acción son como contemplar una maraña de gatos peleando), que se suceden de un modo insultantemente lento, hasta desembocar en una "resolución" precipitada, cogida por los pelos y que podría oler bastante a secuela.
La estúpida sucesión de acontecimientos de la película, nos lleva a pensar que el guión fue escrito siguiendo esta cadena de ideas (y con toda seguridad, durante un concurso de chupitos de tequila):
M.Kassovitz: Toorop tiene que ser un mercenario muy duro que vive en Europa del Este.
Eric Besnard: ¿Dónde?
MK: Da igual; todos los paises de Europa del Este son iguales. Su vida transcurre en medio de la cautela que todo mercenario veterano y proscrito demuestra.
Eric Besnard: Tendremos que explicar sus orígenes y dar un poco de trasfondo al mundo futurista y a esos orígenes de mercenario, ¿no?
MK: No hombre, para eso está el lenguaje cinematográfico. Metemos un par de escenas con algún ordenador, y que ponga Google por todos lados y ya se harán a la idea. Bueno, sigo: Toorop tendrá que escoltar a una chica y una monja. Quiero que sea un homenaje a Hijos de los Hombres.
EB: ¿Metemos algún tipo de escena romántica entre ambos?
MK: No, mejor insinuamos. Tengo una idea. Según avance la película, le vamos metiendo colágeno en los labios a la actriz que hace de Aurora. Así transmitiremos al público, que puede llegar a ser un putón. Insinuando; la clave es insinuar.
El viaje será largo... deberíamos meter algo de acción, ya sabes que contamos con Vin Diesel, y él no es hombre de frases largas.
EB: Vale. Metemos un par de escenas de persecución, armas láser y peleas cuerpo a cuerpo.
MK: No. Olvida todo eso. Quiero que salgan unos cuantos yamakasi y un luchador loco con cresta pelirroja.
EB: ¿?
MK: Tú apúntalo. Y no dudes, que frenas mi creatividad. ¿Por donde iba?
EB: ¿Cómo concluye el viaje?
MK: No lo tengo claro. Bueno. Vamos a hacer una cosa. Me traes Matrix, Brazil, Blade Runner y todo lo que tengas por ahí de películas de esas de cosas del futuro.
EB: ¿Quieres decir de Ciencia Ficción?
MK: Eso era. Date prisa, que se me va la inspiración. "Tomaremos prestadas" algunas ideas de esas películas.
EB: Mathieu, ¿estás seguro de todo esto?
MK: Realmente no, pero ya iremos tirando, y si al acabar no nos gusta el resultado, siempre puedo salir yo diciendo que los del estudio se dedicaron a recortar metraje y putearnos, y que por su culpa la película es una mierda.
CONCLUSIONES
A la altura de la infame Bangkok Dangerous. Ni acción ni ciencia ficción. Sangrado ocular garantizado. Tal vez debería haber ido a ver Wanted.
Publicado por viejuno A las 14:00 Etiquetas: babylon, cine, mathieu kassovitz, vin diesel
viernes 26 de septiembre de 2008
Vídeo de los Viernes: Lo peor de lo peor
A petición de Mr.X -quien junto con heinch me recrimina constantemente por ver Star Trek-, aquí les muestro lo que se ha considerado como la peor coreografía de lucha de la historia.
...Spock me perdone...
jueves 25 de septiembre de 2008
lunes 22 de septiembre de 2008
Morrissey - Vauxhall and I
Como prometí a mi estimado amigo heinch en el último telegrama, he abandonado mi escucha exclusiva de Wagner, y procedo a transcribir mis impresiones acerca de Vauxhall and I (1995), trabajo considerado como uno de los mejores en la trayectoria del músico británico Morrissey.
Primero me gustaría centrarme en el artwok.
Una primera mirada, basta para darnos cuenta de que Morrissey se mola a sí mismo.
Esos ojos azules son sólo el destello de la primera estrella situada en una galaxía traumática, entrópica y metamórfica en la que se dan cita las neuras de aquel simpático hooligan del Manchester United, que tras la celebración de un gol -y en delicioso trance de ebriedad- se abrazó con otro jubiloso hincha de los "reds". De aquel frote pélvico no planeado, nació el germen de una planta que el mundo más tarde conocería como The Smiths. Steven Patrick Morrissey había muerto, Morrissey había llegado; y lo hacía dispuesto a purgar toda la frustración que llevaba dentro hasta convertirse en un ser puro, ¡y sin necesitar a Paulo Coelho!
En este Vauxhall and I, el de manchester despliega sus mejores armas: el falsete marca de la casa, las melodias sobrias y las letras con profundo contenido -que sólo entienden él mismo y un par de socios sodomitas-. Temas como Used to Be a Sweet Boy (Solía ser un chico dulce), hacen que mi ano dilate, mi corazón rebose de bondad y me entren terribles ganas de adoptar a decenas de niños vietnamitas; tal y como hace Brangelina... Esto último ha sonado muy mal.
A nivel general, querido heinch, he de decir que Morrissey ha llevado a este viejuno cuerpo al paroxismo, hasta atisbar las fronteras del Nirvana de la música. En ciertos cortes, he logrado fundir mi alma con el elegantemente atormentado músico británico que al fin se ha aceptado a sí mismo, logrando ser uno sólo -ahora y siempre indivisible- con su obra.
Porque, ¿qué puede decir un simple mortal como yo de la obra de Morrissey? Es la perfección absoluta, la música hecha milagro, la escena de "El aseo más sucio de Escocia" (Trainspotting. 1996), pero sin los pegotes de caca, el reverso luminoso del Aqualung de Jethro Tull.
Morrissey es el elegido para traer el equilibrio al mundo gafapasta, porque como tu mismo me dijiste, estimado amigo, el hecho de que a uno le guste Morrissey le impermeabiliza para no ser una loca, dando un toque glamouroso y culto que permite a uno convertirse en un ser perfecto: un gay-gafapasta.
¿Morrissey es gay? Ese es un tema indiferente, pero alguien que es vegetariano y grita a los cuatro vientos que le encantan los nabos, no está jugando al cluedo precisamente.
¿Pero he escuchado el disco entero? Evidentemente no. Tras dos o tres canciones, mi vista se desviada con demasiada frecuencia hacia el culo de mis compañeros de trabajo y las melodías de Vauxhall and I se veían enturbiadas por el tema principal de Pasión de Gavilanes dentro de mi viejuna cabeza, así que por el bien de mi condición heterosexual -tan difícil de mantener en estos tiempos carnales, en los que la curva de los labios de El Duque escribe el curso de la historia de este país- debo volver al confort del jazz y la clásica. Esta música también tiene sus riesgos, no lo discuto. Uno empieza a profundizar demasiado en Mahler y Coltrane, y acaba fijándose en la niña china que ha adoptado con Mia Farrow...
Gracias por la recomendación. Me ha gustado. Prometo escucharlo entero y la próxima vez que vaya a Madrid me pasaré por Chueca a visitarte y ya comentamos.
P.D: Me quedo con RadioHead.

