Don´t Panic!
El individuo puede ser inteligente, pero sin ninguna duda, la masa es estúpida e ignorante.
Por un lado, admito que el sentimiento preapocalíptico que inunda estos días España, me tiene bastante entretenido. Sin embargo, por otro lado, vuelvo a sentirme avergonzado de pertenecer a este país, estado, realidad nacional, o como quiera que lo llamen ahora.
No es la primera -ni mucho menos la última, viendo el nivel de las arcas públicas, así como la nefasta gestión económica realizada por el gobierno- vez que la sociedad española se enfrenta a una huelga de estas características, y sin embargo, el pánico se adueña de las calles.
Ante el caos, los supermercados abren con la amenaza de saqueo en la misma puerta. En las gasolineras, aquellos engendros punk salidos de Mad Max, enarbolan mazas y ballestas, y comienzan a robar combustible como el más preciado de los bienes (incluso cuando tienen los depósitos a rebosar).
Caos, confusión, alarmismo innecesario.
Eso si, cuando se acerca la hora de ver jugar a "la roja", ya se nos ha olvidado el fin del mundo. Maldita hipocresía.
Nos sentamos cómodamente en nuestro sillón favorito, abrimos una cerveza bien fría, subimos las piernas encima de la mesa, y ya pueden pitar los camioneros todo lo que quieran; durante noventa minutos el apocalipsis tendrá que esperar, cerraremos las ventanas, y los pitidos del árbitro serán los únicos que importarán. Lo único real en este momento es la Eurocopa, hasta que mañana por la mañana volvamos al trabajo con nuestra mejor cara de refugiado checheno, y hagamos uso y abuso de expresiones como "que mal está la cosa", "es imposible comprar una barra de pan", "que mal lo vamos a pasar" o "yo por lo que pudiera durar esto, he comprado diez cajas de leche".
Parece que hemos olvidado la Guerra Civil, la Posguerra, la escasez, y la "educación" en los colegios falangistas de Auxilio Social. No hace tanto de aquello.
Tanto tiempo hemos vivido arropados por el estado del bienestar, que a la mínima señal de problemas, nos encomendamos a deidades varias, nos escondemos bajo la cama y esperamos la llegada de lo peor. Esperen a que lleguen problemas de verdad antes de hacer suicidios en masa, por favor.
Además, el mundo no va a terminar con la huelga de transportes, sino el catorce de Agosto con un experimento con tintes de ciencia ficción, según he podido leer aquí.
En fin, aprovechen lo poco que les queda. Pasen tiempo con sus familiares, compren toneladas de leche, pan y alimentos imperecederos, bidones de combustible, iPhones, y sobre todo muchas armas de fuego.
Alimenten la paranoia. Es permisible pensar que el vecino quiera robarles la comida al verse ante una situación tan desesperada.
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2 respuestas:
Estamos en la era de la información y los medios nos controlan mediante mensajes alarmistas y sensacionalistas promoviendo el consumo desenfrenado.
Camaradas levantemos nuestro puño contra el opresor capitalista. XD
P.D: Esta vez pasamos de cuartos.
Como bien dices sería hasta divertido si no nos afectara ...
Da que pensar en que cuando vengan situaciones realmente graves, esto puede llegar a los niveles de Mad Max rápidamente.
PD: Yo creo que no pasamos de cuartos. Como siempre.
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