Serendipia: Descubriendo por casualidad
Ayer volvía a mi cabeza esta palabreja mientras seguía con interés esta noticia, según la cuál, un grupo de investigadores logró un estímulo en la memoria de un paciente -llegando a recordar detalles de su vida treinta años atrás-, a quien se le estaban suministrando descargas eléctricas localizadas, con el fin de conseguir una inhibición de su apetito.
Bien visto, serendipia sugiere el nombre de una medusa, octópodo u otro animal igualmente viscoso. La serendipia, sin embargo, suele definirse como el descubrimiento científico fortuito.
Existen cantidad de descubrimientos que tengan como madre a a la serendipia -de hecho el propio Albert Einstein solía decir que gran parte de sus hipótesis procedían de casualidades-. Entre los más famosos podemos destacar:
- El Principio de Arquímedes fue descubierto cuando el sabio griego, al introducirse en una bañera, observó como su cuerpo desplazaba una masa de agua equivalente al volumen sumergido; entonces se levantó y gritó la famosa palabra: Eureka
- El Dr. Albert Hofmann descubrió accidentalmente una de las drogas alucinógenas mas poderosas, el LSD (ácido lisérgico-25). Estaba en su laboratorio experimentando con líquidos químicos y sin querer se le derramó el LSD en la mano introduciéndose por los poros. Tomó su bicicleta y de regreso a casa veía como el sol y la luna se ponían al mismo tiempo, y cómo dragones lo rebasaban en las calles. Debemos a esta serendipia que Los Beatles pudieran ver a Lucy en el cielo con diamantes (Lucy in The Sky with Diamonds), pero de esto ya hablé en otra ocasión.
- Niels Bohr llevaba mucho tiempo trabajando en la configuración del átomo. Tuvo un sueño en el cual vio un posible modelo de dicha configuración, y al despertar, lo dibujó en un papel, sin darle mucha importancia. Poco tiempo después, volvió a ese papel y se dio cuenta de que realmente había hallado la estructura del átomo.
Algunas serendipias literarias son las siguientes:
- Jonathan Swift describió con detalle dos supuestos satélites naturales de Marte en su libro Los viajes de Gulliver, de 1726, a las cuales llamó "Miedo" y "Terror". No se conocía por entonces que Marte tuviese satélite alguno. Según su relato, estas lunas eran irregulares y tenían unas dimensiones y unas velocidades orbitales muy aproximadas a las que se descubrirían... en 1877, 151 años después. Además, fueron bautizadas como Fobos y Deimos, los equivalentes en griego de los nombres de Swift.
- En el libro Futilithy, se narra como un barco llamado Titan naufraga. Dicho libro fue escrito en 1898, 14 años antes del naufragio del Titanic, y las coincidencias son asombrosas. De entrada, el nombre de ambos barcos, el hecho de hundirse ambos en su viaje inaugural. Sus dimensiones similares (75000 toneladas y 66000, 243 m. de eslora y 268) o el apellido del capitán en ambos casos (Smith).
- En su historia "La Incomparable Aventura de Hans Pfaal", Edgar Allan Poe describió con asombrosa fidelidad los problemas del reingreso atmosférico en los viajes estelares.
Technorati Tags:

3 respuestas:
Bueno, en lo de Bohr difiero en que lo puedas calificar de serendipia porque lo más probable es que durmiendo su cerebro diera con la solución que despierto no encontraba, pero encontró lo que estaba buscando.
La verdad es que el azar es inexcrutable y a mí me gustó la película. Ya sabes que yo soy muy cursi ...
Mucho más inquietantes encuentro esas serendipias literarias ...
El Poder queridos hermanos, el Poder.
sin olvidar que el doctor Emet Braun
diseño el condesador de fluzo en un
desvanecimiento tras un accidente en
la ducha.
o que yo sacara un 9 en chino, sin
saber decir SI (la afirmación)...
MAMAHUHU : que se podría traducir
como "voy tirando"
Publicar un comentario en la entrada